Diseñados para evaluar el nivel de líquidos conductores, los reguladores de nivel electrónicos pueden funcionar en todo tipo de lugares como pozos, cisternas, cubas o depósitos gracias a las sondas que se instalan. Cuando el nivel sube y alcanza la sonda, la caja electrónica se activa y sólo se desactivará cuando la sonda que está en contacto con el nivel bajo deje de estar en contacto con el líquido.
Las regulasondas asociadas a los reguladores electrónicos pueden resistir temperaturas que van de -10° a 55°. Son posibles varios modos de fijación: con soporte octal o una barra DIN según los modelos. Los cables son de neopreno. Es posible instalar de 3 a 5 sondas con los reguladores electrónicos. El papel de estas electrosondas es comparable a los reguladores con flotadores.
Se utilizan principalmente para el cierre de circuitos eléctricos y electroválvulas y la regulación de bombas mediante un relé. Pueden utilizarse en todos los líquidos conductores. Es posible la regulación de varios niveles de líquido. Esto permite tener alarmas altas y bajas cuando el nivel de líquido es demasiado alto o demasiado bajo.
En efecto, basta con colocar una electrosonda en el nivel alto y otra en el nivel bajo deseado. Así se aseguran las funciones de vaciado y llenado de cubas. Estos reguladores de niveles de líquidos electrónicos son fáciles de instalar y de utilizar. Sin embargo, es preferible no utilizarlos en líquidos explosivos ni en atmósferas explosivas.