Desde su creación en 1973, ATMI desarrolla una experiencia muy específica en el diseño y la fabricación de detector de nivel con flotador. La empresa nació de la pasión de su fundador, Roland Ruquier, por el agua y las soluciones relacionadas con su gestión. Muy pronto, ATMI eligió una tecnología fiable y económica, capaz de responder a las problemáticas de detección y regulación de nivel encontradas en numerosos entornos industriales.
Esta vocación ha permanecido en el corazón de su desarrollo. ATMI diseña y fabrica en Francia interruptores de nivel con flotador destinados a líquidos y sólidos. Sus productos se utilizan en contextos variados, desde agua potable hasta aguas residuales, pasando por ciertas mezclas líquidas corrosivas, agresivas o hidrocarburos. Esta especialización ha permitido a la empresa construir una amplia gama, con varias familias de productos y numerosas versiones adaptadas a necesidades precisas.
A lo largo de los años, ATMI ha construido su reputación sobre la idea de proponer soluciones robustas, fáciles de instalar y capaces de aportar una respuesta adaptada a las exigencias del terreno. Este enfoque se basa en un conocimiento de los usos industriales, pero también en una exigencia de calidad constante. Los interruptores de nivel con flotador ATMI están así pensados para integrarse en instalaciones donde la fiabilidad es una condición esencial para el buen funcionamiento de los equipos.
La evolución de la identidad visual de ATMI se inscribe en esta continuidad histórica. El nuevo logo conserva la tipografía emblemática de ATMI, con el fin de preservar las referencias visuales asociadas a la marca, introduciendo al mismo tiempo líneas más modernas, más dinámicas y más afirmadas, sin borrar la historia de la empresa, ni transformar brutalmente su reconocimiento en el mercado.
Esta modernización busca en primer lugar dar más relieve al logo. Las formas son más nítidas, el conjunto gana en presencia y traduce más directamente la imagen de una empresa industrial que continúa evolucionando. ATMI permanece fiel a su oficio histórico, pero su identidad visual debía también reflejar su capacidad de innovación así como su dinamismo y su voluntad de permanecer orientada hacia el futuro.
La elección de los colores juega igualmente un papel central. La integración más marcada del azul, del blanco y del rojo permite recordar inmediatamente el arraigo francés de la empresa.
En el sector industrial, el origen de los productos y la calidad de los componentes ocupan un lugar cada vez más importante en los criterios de decisión. Para los clientes, socios y distribuidores, saber que un producto está diseñado y fabricado en Francia constituye una referencia de confianza. ATMI se inscribe plenamente en esta lógica con una producción francesa reivindicada y una experiencia construida durante más de 50 años.
Este nuevo logo permite por tanto expresar mejor lo que la empresa ya es. Pone en valor una identidad industrial francesa, dando al mismo tiempo una imagen más contemporánea de la marca. Traduce la voluntad de ATMI de permanecer fiel a sus fundamentos, es decir la simplicidad de uso, la fiabilidad, la calidad de fabricación y la adaptación a las exigencias concretas de las instalaciones.
Modernizar una identidad visual es también una manera de hacer más legible la trayectoria de una empresa. Para ATMI, esta evolución marca un equilibrio entre herencia y proyección. La empresa conserva los elementos que hacen su reconocimiento, afirmando al mismo tiempo más claramente su posicionamiento, el de un fabricante francés especialista de la regulación de nivel por flotador, comprometido en la duración con los profesionales de la industria, del agua y del medio ambiente.
ATMI, el nivel bajo control.
ATMI FRANCE