Una zona ATEX (ATmósferas EXplosivas) es un lugar en el cual el riesgo explosivo es elevado, debido a la presencia de materias inflamables. La magnitud de este riesgo está determinada por la naturaleza y la cantidad de sustancias inflamables presentes.
Cada zona ATEX está normalizada según su grado de peligrosidad y está sometida a exigencias mínimas. Estas exigencias tienen como objetivo mejorar la protección en materia de salud y seguridad de los trabajadores, que son susceptibles de estar expuestos a los riesgos de atmósfera explosiva.
La definición de las zonas ATEX en los lugares de trabajo pasa por un análisis fino del conjunto del proceso de producción. Comprende la identificación de las zonas con riesgos de explosión para seguidamente caracterizarlas y aportar los medios de control adaptados y pertinentes.
La zonificación ATEX tiene por objetivo determinar el riesgo y poner en adecuación el material a utilizar para cada zona. Estas zonas están determinadas según el riesgo de explosión importante debido a la presencia de gases, vapores o polvo.
Debe estar disponible para cada instalación donde puedan producirse atmósferas inflamables. La documentación en forma de informes ATEX debe ser revisada regularmente o cuando se aporten modificaciones importantes.
Existen 3 niveles de clasificación de las zonas ATEX, determinado en función del grado de desprendimiento de la fuente de materia combustible y de la naturaleza de la ventilación existente. Se hace una distinción entre las zonas de gases y vapores y las zonas de polvo.
Los niveles de peligro van de 0 a 2 y designan:
La clasificación, según los mismos términos, distingue para el polvo la zona 20, la zona 21 y la zona 22.
La zonificación ATEX solo puede ser efectuada tras una visita de las instalaciones existentes. Este procedimiento busca una mejor comprensión de los niveles de polvo en suspensión, o de las condiciones de ventilación de los edificios. Para los nuevos proyectos, la zonificación ATEX forma parte del plan inicial, lo que permite especificar mejor los futuros equipos.
ATMI, fabricante especialista en detección de nivel para líquidos y sólidos, ha desarrollado flotadores de nivel certificados ATEX (ATmósferas EXplosivas) diseñados para hacer frente a los riesgos explosivos más importantes presentes en líquidos y sólidos. Los aparatos EX certificados ATEX son indispensables para equipar las estaciones elevadoras y las bombas ADF en las zonas explosivas con riesgos 0,1 y 2 (gases) y 20,21,22 (polvo).
Para los líquidos, ATMI propone el regulador de nivel SOBA EX, que gracias a su doble envoltura HR HY (Alta Resistencia), tiene doble impermeabilidad. El regulador de nivel SOBA EX se entrega con un lastre de resina cargado en serie, u otros bajo petición, ajustable sobre el cable. Su ángulo de conmutación de +/- 25º permite una regulación de nivel muy precisa.
Descubra las soluciones ATMI, certificadas ATEX, para asegurar la seguridad de sus trabajadores y la eficacia de sus procedimientos de producción.